Y vos que hasta ayer
sólo fuiste malquerida
Y yo que fui guardian
de sus sueños de amor
te quiero a morir...
Puedes destrozar
todo aquello que se ve
Porque Yo de un soplo lo vuelvo
a crear como si nada hubiera pasado
Yo que detengo las horas de cada reloj,
Y te ayudo a pintar transparente
el dolor con mi sonrisa.
Que levanto una torre
desde aqui hasta el cielo
Y te doy unas alas
Y te ayudo
a subir a toda prisa
Yo que te atrapo
En un lazo que no aprieta jamas
Como un nido de seda
Que no se puede dejar,
Te quiero a morir
Es que yo te quiero a morir,
Eres tu lo que más quiero yo,
Es que cuando me besas
Mi cuerpo me tiembla
Y por eso la quiero
Y por otras cosas
Te quiero a morir
Yo por ti me desespero
y por eso más te quiero,
Y prometo quererte hasta
Que yo me muera
Porque yo te quiero
Te quiero a morir
No. 1
Siempre he buscado las faltas en los demás.
Pero esta vez encontré en mi interior
lo que señalaba a los demás.
Y un deseo enfurecido me obligo a auscultar el viento,
descifrar el lenguaje de las nubes, escudriñar la tierra,
profecía de sus piedras, seguir sus pasos invisibles...
Imposibles pasos. Para encontrarla me tuve que reinventar,
he sido, fuego, aire, sangre, cometa de carne y de luz.
Después dragón, duendecillo, serpiente y hada. Fui Dios
tenebroso y ángel sin sexo.
Mas ninguna identidad me acerco a ella.
Sólo en un día normal, unos meses después,
siendo simplemente yo, un hombre normal,
te encontré y me encontre de nuevo.
Pero esta vez encontré en mi interior
lo que señalaba a los demás.
Y un deseo enfurecido me obligo a auscultar el viento,
descifrar el lenguaje de las nubes, escudriñar la tierra,
profecía de sus piedras, seguir sus pasos invisibles...
Imposibles pasos. Para encontrarla me tuve que reinventar,
he sido, fuego, aire, sangre, cometa de carne y de luz.
Después dragón, duendecillo, serpiente y hada. Fui Dios
tenebroso y ángel sin sexo.
Mas ninguna identidad me acerco a ella.
Sólo en un día normal, unos meses después,
siendo simplemente yo, un hombre normal,
te encontré y me encontre de nuevo.
Mia
Si probaste otros besos
no te dejo por eso
yo no tengo el derecho
ni pienso proibirtelo para que
Si buscaste otros brazos
si te fue necesario
no tendras que explicarlo
nunca voy a pedirtelo
Si te provocaron
otras manos tibias
que ganaria
con reprochartelo para que
Si olvidaste mi cuerpo
sin querer evitarlo
yo no voy a juzgarlo
es algo muy tuyo amor
Porque se cuando pasa el tiempo no detecto otra huella en tu corazon porque siento mi espacio intacto porque se que apesar de lo que hagas amor eres mia
Cartas de Amor
Ellos se conocieron por casualidad, que es como se suelen encontrar los
grandes amores, casi siempre por casualidad, por una llamada equivocada, por un
encuentro fortuito. A ellos lo que les paso fue que él había quedado en aquel
café con una persona que no vino, y claro, la vio a ella sentada en la mesa del
café, radiante, así que, harto de esperar no se cortó un pelo y dijo:
-Bueno, ya que he venido hasta aquí, no puedo desaprovechar esta ocasión.
Se acercó a la mesa y dijo:
-¿Me permite?-Por supuesto
Esto sólo suele pasar en las historias que te cuentan otros, nunca en la vida real, por lo general cuando dices:
-¿Me permites?, dicen -¿De qué?
A lo mejor ella estaba esperando a alguien que tampoco vino, quién sabe, yo qué sé, habrá que inventar otra historia en la que ella le dice ¿De qué?, en este caso ella lo invito a él para que se sentase, y él se sentó. Y claro, no había de que hablar, y:
-¿y qué lees?
Lo malo fue que él no había leído nada del escritor que ella estaba leyendo, y ya mal, empezamos mal, muy mal, por ahí no.
-Pues bonito día
Pero enseguida empezaron a profundizar, cuando ella dijo:
-Sí la verdad es que hace un bonito día
Y aunque no lo hiciera. Pero poco a poco él fue venciendo esa timidez que le caracteriza y fueron profundizando. Al principio él para llamar su atención contó alguna mentira, que si era escritor, luego reconoció que nunca le habían publicado nada, pero eso vino más tarde, cuando ya se conocían más, cuando pasaron del café al ron con coca cola.
Por entonces ya estaban descubriendo que tenían más afinidades de las que pensaban al principio, y compartían gustos cinematográficos, y por eso fue que él le dijo:
-Oye, y si vamos a ver esta, ¿has visto La vida es bella?
Y ella:-No-Oye, quedamos el fin de semana-Vale
Y aquel fin de semana pues, yo no sé muy bien si para sorprenderla o no, pero el caso es que él rompía a llorar en cada escena en la que salía el chaval pequeño, esto a ella le enterneció, yo quiero pensar que era de verdad. Resulta que coincidían en más gustos, y también en los musicales, y le dijo:
-Oye, este fin de semana toca Tuco Cardenas ¿qué?-Pero a ti, ¿te gustan los cantautores?-Los de verdad me gustan
Pero él le convenció a ella y fueron. Cuando el empezó a cantar aquella de "Es Usted", pues se atrevió a cogerle la mano. Y poco a poco se fueron inevitablemente enamorando, pero no por esto deTuco Cardenas , ni por la Canción Usted, quizá más por aquello de llorar con La vida es bella.
Una mañana él se levanta y al abrir los ojos se da cuenta de que está perdidamente enamorado de ella, y quedaron entonces en aquel café en el que se conocieron por casualidad. Los momentos importantes suelen coincidir casi siempre en los mismos sitios, no estoy muy seguro de lo que acabo de decir, pero es una buena frase. Pero fue en aquel café en donde ella le dijo:
-Sabes, creo que me tengo que ir durante un tiempo -Yo te iba a decir casi lo contrario, que te quedaras conmigo para toda la vida, y ella dijo:-No te preocupes porque yo estaré esperando el día que vuelva para retomar contigo este camino que emprendimos, además, cada quince días puntualmente te mandaré una carta en la que te contaré todo lo que he hecho, todo lo que siento, todo lo mucho que te echo de menos, y todo lo poco que nos falta para vernos.
Él dijo que bueno, que vale:
-Pero que si no te vas casi mejor, ¿no?.
Pero se fue.
Fue entonces cuando descubrió que aquello no tenía remedio y que estaba perdidamente enamorado, que no había ningún elixir que hiciera que la olvidase, que no era cierto aquello de que un clavo saca otro clavo, que a veces es cierto que los amores a primera vista existen, bueno, ¿es que acaso hay otros?
A los quince días puntualmente llegó la carta de ella, toda llena de besos y de caricias, de te echo de menos, él lloró, y esta vez era de verdad. Y guardaba las cartas con mucho cariño encima de la mesilla. Pasaron quince días, y otros quince, y otros quince, y otros quince, y las cartas se iban acumulando. Y su vida consistía en esperar a que llegara el decimoquinto día, abrir el buzón y encontrar la carta de amor en la que ella prometía volver, esperar esa carta en la que ella le diría que volvía pronto.
Y pasaron años, muchos años, y ya las cartas casi no cabían en la casa, se compró una gran caja fuerte para guardar todas las cartas, porque eran su gran tesoro, porque vivía para leer las cartas que ella le había escrito, porque ella era lo que más quería, y así pasaron creo que diez años, quince, no me acuerdo.
Y un día ella, sin saber cómo ni por qué, dejó de escribir, y al quince día él se encontró el buzón vacío, y el alma partida en dos. Ahora solo podía vivir del recuerdo, leyendo las cartas que ella le había escrito con tanto cariño, aquellas cartas eran su mayor tesoro.Un día él salió de casa, porque tenía que salir, y unos ladrones entraron en su casa. Al ver allí la gran caja fuerte no se lo pensaron dos veces, porque pensaron que debía esconder algún gran tesoro, grandes riquezas, y realmente no era. Y se llevaron la gran caja fuerte.
Imagínate la desolación de nuestro protagonista cuando llega a su casa y se da cuenta que le han robado lo que más quería, lo que le hacía sentirse vivo algunas tardes de domingo cuando no sonaba el ingrato teléfono, cuando releía aquellas cartas y aquellas promesas quién sabe si falsas.
-Bueno, ya que he venido hasta aquí, no puedo desaprovechar esta ocasión.
Se acercó a la mesa y dijo:
-¿Me permite?-Por supuesto
Esto sólo suele pasar en las historias que te cuentan otros, nunca en la vida real, por lo general cuando dices:
-¿Me permites?, dicen -¿De qué?
A lo mejor ella estaba esperando a alguien que tampoco vino, quién sabe, yo qué sé, habrá que inventar otra historia en la que ella le dice ¿De qué?, en este caso ella lo invito a él para que se sentase, y él se sentó. Y claro, no había de que hablar, y:
-¿y qué lees?
Lo malo fue que él no había leído nada del escritor que ella estaba leyendo, y ya mal, empezamos mal, muy mal, por ahí no.
-Pues bonito día
Pero enseguida empezaron a profundizar, cuando ella dijo:
-Sí la verdad es que hace un bonito día
Y aunque no lo hiciera. Pero poco a poco él fue venciendo esa timidez que le caracteriza y fueron profundizando. Al principio él para llamar su atención contó alguna mentira, que si era escritor, luego reconoció que nunca le habían publicado nada, pero eso vino más tarde, cuando ya se conocían más, cuando pasaron del café al ron con coca cola.
Por entonces ya estaban descubriendo que tenían más afinidades de las que pensaban al principio, y compartían gustos cinematográficos, y por eso fue que él le dijo:
-Oye, y si vamos a ver esta, ¿has visto La vida es bella?
Y ella:-No-Oye, quedamos el fin de semana-Vale
Y aquel fin de semana pues, yo no sé muy bien si para sorprenderla o no, pero el caso es que él rompía a llorar en cada escena en la que salía el chaval pequeño, esto a ella le enterneció, yo quiero pensar que era de verdad. Resulta que coincidían en más gustos, y también en los musicales, y le dijo:
-Oye, este fin de semana toca Tuco Cardenas ¿qué?-Pero a ti, ¿te gustan los cantautores?-Los de verdad me gustan
Pero él le convenció a ella y fueron. Cuando el empezó a cantar aquella de "Es Usted", pues se atrevió a cogerle la mano. Y poco a poco se fueron inevitablemente enamorando, pero no por esto deTuco Cardenas , ni por la Canción Usted, quizá más por aquello de llorar con La vida es bella.
Una mañana él se levanta y al abrir los ojos se da cuenta de que está perdidamente enamorado de ella, y quedaron entonces en aquel café en el que se conocieron por casualidad. Los momentos importantes suelen coincidir casi siempre en los mismos sitios, no estoy muy seguro de lo que acabo de decir, pero es una buena frase. Pero fue en aquel café en donde ella le dijo:
-Sabes, creo que me tengo que ir durante un tiempo -Yo te iba a decir casi lo contrario, que te quedaras conmigo para toda la vida, y ella dijo:-No te preocupes porque yo estaré esperando el día que vuelva para retomar contigo este camino que emprendimos, además, cada quince días puntualmente te mandaré una carta en la que te contaré todo lo que he hecho, todo lo que siento, todo lo mucho que te echo de menos, y todo lo poco que nos falta para vernos.
Él dijo que bueno, que vale:
-Pero que si no te vas casi mejor, ¿no?.
Pero se fue.
Fue entonces cuando descubrió que aquello no tenía remedio y que estaba perdidamente enamorado, que no había ningún elixir que hiciera que la olvidase, que no era cierto aquello de que un clavo saca otro clavo, que a veces es cierto que los amores a primera vista existen, bueno, ¿es que acaso hay otros?
A los quince días puntualmente llegó la carta de ella, toda llena de besos y de caricias, de te echo de menos, él lloró, y esta vez era de verdad. Y guardaba las cartas con mucho cariño encima de la mesilla. Pasaron quince días, y otros quince, y otros quince, y otros quince, y las cartas se iban acumulando. Y su vida consistía en esperar a que llegara el decimoquinto día, abrir el buzón y encontrar la carta de amor en la que ella prometía volver, esperar esa carta en la que ella le diría que volvía pronto.
Y pasaron años, muchos años, y ya las cartas casi no cabían en la casa, se compró una gran caja fuerte para guardar todas las cartas, porque eran su gran tesoro, porque vivía para leer las cartas que ella le había escrito, porque ella era lo que más quería, y así pasaron creo que diez años, quince, no me acuerdo.
Y un día ella, sin saber cómo ni por qué, dejó de escribir, y al quince día él se encontró el buzón vacío, y el alma partida en dos. Ahora solo podía vivir del recuerdo, leyendo las cartas que ella le había escrito con tanto cariño, aquellas cartas eran su mayor tesoro.Un día él salió de casa, porque tenía que salir, y unos ladrones entraron en su casa. Al ver allí la gran caja fuerte no se lo pensaron dos veces, porque pensaron que debía esconder algún gran tesoro, grandes riquezas, y realmente no era. Y se llevaron la gran caja fuerte.
Imagínate la desolación de nuestro protagonista cuando llega a su casa y se da cuenta que le han robado lo que más quería, lo que le hacía sentirse vivo algunas tardes de domingo cuando no sonaba el ingrato teléfono, cuando releía aquellas cartas y aquellas promesas quién sabe si falsas.
Suele pasar que los ladrones son buenas personas, y este era el caso. Pero imagínate la cara de los ladrones cuando abren la caja fuerte y se encuentran montones de cartas de amor, declaraciones imposibles. El jefe de los ladrones se enfadó un poquito, pues la caja pesaba, y llevarla a la guarida no habia sido facil.
Nuestro hombre vagaba casi moribundo por las calles de su ciudad, con la esperanza de encontrar alguna carta, o a alguien que le hablara de una gran caja fuerte llena de cartas, perdido sin saber ya qué hacer.
El jefe ladrón lo que dijo es que aquellas cartas lo que había que hacer era tirarlas al río o quemarlas, lo que fuera, pero que desaparecieran de inmediato. Pero el más joven de los ladrones era más bueno, y se le ocurrió una gran idea.
Un día, nuestro hombre llegó a casa después de estar buscando toda una tarde, y al abrir el buzón ¿Adivina lo que se encontró?... Una carta. Los ladrones habían decidido mandarle las cartas tal y como ella se las había mandado, puntualmente cada quince días, por riguroso orden. Ahora él resucitaba con la esperanza de revivir aquellos momentos, aquellos momentos en los que quizá un día leería la carta en la que ella diría:
-Pronto estaré allí
No se porque
Me pregunto si vas a llamar
quisiera escuchar tu vos mi amor
no sabes como duele vivir
sin el calor que vos me das
No se porque
no nos prometimos
no herirnos mas
no se porque no
nunca vimos mas allá
No se porque
necesitaba decírtelo
no se porque no
no me resigno a no verte más
Solo se que es tan difícil
intentar no pensar para no recordar
que te he perdido para siempre
me gustaría poderte abrazar
quisiera escuchar tu vos mi amor
no sabes como duele vivir
sin el calor que vos me das
No se porque
no nos prometimos
no herirnos mas
no se porque no
nunca vimos mas allá
No se porque
necesitaba decírtelo
no se porque no
no me resigno a no verte más
Solo se que es tan difícil
intentar no pensar para no recordar
que te he perdido para siempre
me gustaría poderte abrazar
?
Porque nunca me dijiste que lloraste
que te dolia para llorar asi?
Yo hoy me doy cuenta de que el milagro
del amor llego, no se que te hizo falta
amor nunca te hizo falta, talvez te hizo
falta confianza en ti misma y como
se da eso? con un anillo, viviendo juntos
todavia no lo se. Yo crei que la confianza
no era algo que se transmitia con palabras
crei que era com el amor algo que
nacia de cada uno de nosotros
Yo lloro por un amor que siempre estuvo
alli para ti, y no es que aumente
con la distancia entre nosotros.
Solo me pregunTo
como pudisete no verlo
y no lloro desde que te fuiste
sino por la forma en que me abandonaste
que te dolia para llorar asi?
Yo hoy me doy cuenta de que el milagro
del amor llego, no se que te hizo falta
amor nunca te hizo falta, talvez te hizo
falta confianza en ti misma y como
se da eso? con un anillo, viviendo juntos
todavia no lo se. Yo crei que la confianza
no era algo que se transmitia con palabras
crei que era com el amor algo que
nacia de cada uno de nosotros
Yo lloro por un amor que siempre estuvo
alli para ti, y no es que aumente
con la distancia entre nosotros.
Solo me pregunTo
como pudisete no verlo
y no lloro desde que te fuiste
sino por la forma en que me abandonaste
Porque?
Porque estas tan triste?
si no me he muerto
porque no puedes
sonreirme
simplemente
conmigo
ni hablar de qué sé yo
sin dar detalles.
Porque decides sólo sufrir
por los días perdidos
por lo imposible ya
por el fracaso.
si no me he muerto
porque no puedes
sonreirme
simplemente
conmigo
ni hablar de qué sé yo
sin dar detalles.
Porque decides sólo sufrir
por los días perdidos
por lo imposible ya
por el fracaso.
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