Casacasexuales

“Casaquear” Es un arte… y como tal, hay que tener el don de la “Parla” para llevar a cabo semejante aventura.
Universidades, colegios, habitaciones, son lugares donde en mi recorrido mas encuentros logre, En cuadernos, paredes, allí están ellos…. David Beckham, Brad Pitt y Ricky Martin, los abanderados de los “Metrosexuales”, el nuevo prototipo de hombre que se caracteriza por su extrema atención a la apariencia física. Son carilindas, famosos y tienen la billetera abultada, por eso la mujeres se derriten por ellos. Pero les falta un factor importante para ser perfectos; la casaca. Una característica fundamental a la hora de la conquista.
No hay una formula o estrategia para los asuntos del corazón. Para mi no existe la mujer imposible, sino la mujer mal conquistada. De eso aprendí mucho, ya que de niño era el rey del rebote y así me preocupe por conocer mas a las mujeres. En este proceso de aprendizaje y mucho estudio de campo, quiero lanzar de manera oficial, en este reportaje, un nuevo tipo de hombre: “Los casexuales” (de casaca). Esta nueva generación masculina se destaca por ser una especie de “casaquero nato”. El hombre “casexual” se caracteriza por expresar al máximo las cualidades positivas de la feminidad, es seguro de si mismo, líder por naturaleza, elegante, carismático, caballero y muy apasionado. Podemos decir que el máximo exponente del “Casexual” es Marc Anthony. Varios científicos, luego de la cumbre del Calentamiento Global, debieron abordar este tema “El calentamiento Lengual”. Es decir, la emisión de palabras, lanzadas como flechas, para provocar en ellas una especie de efecto invernadero.
Dios no esta en todas partes, incontables hombres llegaron tarde al reparto de esta actitud “ganadora”. Para aquellos a quienes la naturaleza no ha dotado de una frondosa imaginación, y no levantan ni sospecha, hay una solución. Sino miren la película Hitch; especialista en seducción, puede verse a Will Smith, que, a cambio de una cantidad de dinero, ha brindado sus servicios para lograr que incontables hombres conquisten a la mujer de sus sueños. Y es porque las formas de seducción se renuevan y se recrean con cada persona, con cada romance.
Me ha llamado la atención las muchas mujeres que se hacen las ofendidas o las importantes a la hora de escuchar el mismo “verso” de siempre: “¿me puedes decir la hora?”, “¿estudias o trabajas?”, “¿de qué signo eres?”, “¿siempre vienes acá?”. Sabemos que son frases ya conocidas, pero no podemos negar que a todas en el fondo les gusta levantar el ego. Una mujer se siente importante y bonita. Como a la chica que le dijeron en la calle: “¿Qué tienes que hacer los próximos 50 años?”. Fue original, la verdad…. (¿Cuantos de ustedes ya la copiaron?). Una noche en un bar oí a un “casexual” declamar una poesía completa (a veces el alcohol también ayuda). Todo eso para invitarla a bailar. Otros son mas prácticos como el que dijo: “Tengo tenis mágicos, ¿bailas?”, me pareció re original. Y la lista continua, podemos empezar con la típica “¿te conozco?”, cuando ella pregunte, “¿de donde?”, rematar con, “De mis sueños…..” o preguntarle si esta cansada, “por que hace horas que vienes dando vueltas en mi cabeza”
La casaca reposa sobre una delgada línea entre la mentira y la seducción, el verdadero “casexual” maneja muy bien sus sentidos, sabe que el complemento de todos garantiza el éxito de su objetivo. A tal punto, que hasta ellos mismos, creen lo que están diciendo.
Casaca es imaginar, es crear. Es contar lo que nunca sucedió. Sorprender con lo increíble y revivirlo. Es inventar, sin reparar en el resultado. Sin planes, sin pensar. Entregarse al azar. La casaca es un arte. El arte de improvisar. Es algo que exige la mujer para sentirse seducida y el hombre para creerse conquistador.
Es la mejor arma usada por “los casexuales”. Definitivamente, la casaca mata carita.

para lolita

y si Yo no encuentro
en estas tierras o en otras mas lejanas
otra mujer que como tu me comprenda

La he buscado, en antigua
y tambien en el lago o en xela
y durante los ultimos 4 años
no la he encotrada

creo que he cruzar los mares
Vana no sera mi travesía
para encontrar otro amor igual


Es que un amor como el tuyo!
sera como el mio, de esos que
no se compran por ebay
sera es para siempre?
si fuese asi no tendria que
buscar, talves solo me queda
esperar, el dia que nos volvamos
a encontrar, este amor un dia
atravesara los mares o simplemente
cruzara la calle

pero por ahora
Riza las nubes del cielo
Besa las olas del alba
me sonrrie por las mañanas
Ama sin pedir nada ..

El Problema de guatemala!

Para aquellos que piensan que este blog es solo sobre literatura erotica, tienen que saber que esa es solo una parte de estos escritos talvez el 10%, asi que mejor no opinen si no saben.

Esta es la colaboración a nuestro blog que ha llegado
de nuestro colega Yevgueni Yevtushenko


"Con muchos gatos, tú no puedes hacer un león"


Te diré algo: He querido venir a este país desde hace muchos años. He comprado muchas camisas (típicas) de Guatemala en los mercados de Nueva York, en otros países. Aunque tengo una colección, porque las telas de Guatemala son estupendas, ayer, lo primero que dije fue: me voy al mercado. Y compré esta camisa.

Inmediatamente, cuando me la probé, se le cayeron dos botones. Yo le dije a la señora (vendedora), ¿qué pasa, por qué se cayeron los botones? Y ella me dijo: “Yo sólo las vendo, otras las hacen”. Entonces, le dije, no debería permitir que las muchachas (que las cosen) sean tan flojas. Mire, señora, yo puedo repararla, he trabajado mucho desde los ocho años en varias cosas, toda mi vida, soy ruso y he aprendido a trabajar mucho, pero otros turistas no pueden. El americano, por ejemplo, ni siquiera sabe cómo coser un botón, no está acostumbrado a hacer nada con los dedos, entonces, nunca van a comprarle más camisas guatemaltecas. Usted destruye su comercio con esa flojera. Y la señora me dijo: “Bueno, yo se los voy a coser”. Ella lo hizo, allí mismo me cosió los botones... ¡Y esta mañana se me cayeron otra vez los dos! Eso no debe ser.

Otra cosa, hace un momento, le pregunté a la mesera de este restaurante: Señora, de estos (postres) que me trajo, ¿cuál tiene azúcar y cuál no? Ella me dijo: “Éste no tiene azúcar”. Después, la llamé y le dije, bajito, con respeto, para que no se enteraran los otros clientes: Todo está bien, el desayuno está bien, la cocinera es muy buena, pero tiene que saber que, actualmente, casi cada uno de tres estadounidenses tiene diabetes. Usted me dijo que este dulce no tiene azúcar y sí tiene. Y me dice: “Es verdad, pero tiene poca...”

Vuelvo a tu pregunta. Yo creo en la educación; y a mí me gusta dar consejos prácticos.

El dia que casi todo sucedio!

Siempre me he considerado una chica decente; todavía a pesar de mi edad, no sé que es masturbarse y no he visto películas porno, y por supuesto Todavía soy virgen; porque siempre había algo que me detenía... un miedo que desapareció cierta noche que estaba con un amigo.


Era un amigo con el que pasaba mi tiempo libre con él; solo les diré que tiene esa mirada de perversión que a las mujeres nos encanta...

Yo comencé a ponerme muy nerviosa cuando me preguntó si podía ir a recoger algunas cosas que había olvidado, yo pense por que no, igual en ese momento no tenia nada que hacer y estuvimos allí durante largo rato, en su casa. No se si lo de ir a su casa era una excusa para estar a solas, pero quiesiera pensar que no fue asi.

Yo estaba cansada porque la noche anterior nos habiamos desvelado por ir a una fiesta que duro hasta las 7 de la mañana, por lo que me recosté en su cama y le dije que se recostara conmigo y esa fue mi perdición.

Estábamos abrazados y de repente me tocaba la cara o me besaba y me besaba suavemente el cuello y comentaba que yo le gustaba mucho, la verdad yo no me imaginaba lo que sucedería más tarde pero sólo atinaba a decir que tenía algo de calor.
Comenzó a hacerse más tarde y comenzamos a calentarnos. Sus besos ya no eran tiernos sino llenos de pasión, buscaba mi boca pero yo trataba de evitar que me besara con desesperación, mientras que con sus manos recorría mis firmes senos, al principio trate de evitarlo pero despues de un rato, ya no pude mas.

Despues de unos minutos, sus manos comenzaron a bajar por mi vientre intentando desabrochar mi pantalón, fuera de mí, y con miedo le dije que no sería buena idea el hacerlo. Despues de besarme el cuello y morderme en repetidas ocasiones, mis nervios estaban a mil.

Me recostó y se puso encima mió, besándome y desabrochándome lentamente la blusa... siguió recorriendo con su boca mi cuello hasta llegar a mis senos, los cuales no deje que me besara... yo sólo daba pequeños gemidos de placer, el miedo se había convertido en deseo.

De pronto me dijo, que era el día en que iba a hacer mi primera mamada, que me indicaría cómo hacerlo, porque sabia que yo era nueva en esto, a lo que sonreí y acepte gustosa (Porque no...).


He de decirles que tampoco había visto un pene en toda mi vida, sólo en la tele pero eso no cuenta. Cuando se sacó ese pene grueso y moreno me pareció hermoso, lo tomé con la mano izquierda y empecé a masturbarlo suavemente. Él sólo daba pequeños gemidos hasta que me animé y poco a poco me fui acercando.

No olía a nada, el líquido pre seminal tiene un sabor curioso aunque no desagradable. Comencé a darle tiernos besos en la polla mientras que con mi lengua jugueteaba con la punta, me la fui metiendo poco a poco a la boca y empecé a succionar y a apretar con mis labios el tronco, mi lengua seguía jugueteando, conociendo.

Pronto comencé el movimiento mete-saca, teniendo mucho cuidado con los dientes mientras que mi amor sólo gemía y se movía rítmicamente. Súbitamente me indicó que me la sacara de la boca lo cual fue bueno pues mi mandíbula dolía y seguí masturbándolo hasta que salió un chorro de leche, manchándole la blusa y mi mano. Antes de pararme probé un poco y estuve jugando con el semen, mi niña interior quedó también satisfecha, y los dos nos cambiamos y fuimos a la calle para ir a tomar un café.

Antes de despedirse me dijo "la próxima vez no te salvas" Y creo que fue lo mejor, hoy tengo ganas de más.

Respuesta a una querida

En respuesta a lo que hablamos hoy en el chat, querida amiga, debo decirte que me alegra que no te hayas ofendido. Al contrario: más bien que te halaga mi propuesta. Incluso la forma de plantearla, no muy tradicional, pero de todas maneras me parece la más adecuada.

Quizás, de habértelo dicho de palabra y frente a frente, te hubieras sentido, confusa y avergonzada, y probablemente por ello hubieras rechazado mi oferta, y quién sabe si después hubiéramos sido incapaces de volver a mirarnos a la cara, temiendo tu haberme defraudado y yo pensando que te habia ofendido, y hubiéramos perdido la dulce amistad que nos une.

Una mensaje de texto aunque corto, sin embargo, me ha permitido hablar sobre el asunto, calibrarlo, darle vueltas en la cabeza fantaseando sobre ello, y constatar, querida lolita, el deseo que crecía imaginándolo, que ya no me permitiría quitarme la idea de en medio si a vuelta de correo me respondieras que has reflexionado y ya no quieres que suceda.

Por eso sin embargo, querida, he decidido escribirte, mi respuesta, para que puedas pensarlo, aunque me consta por tus palabras que ya lo habías hecho antes, y decirte que si, que yo también quisiero; que me cuesta, ahora que te escribo, terminar cada párrafo sin detenerme a acariciarme imaginando el día (o mejor la noche si no tienes preferencias del momento) en que vamos a encontrarnos cara a cara mirándonos cómo ya lo habíamos hecho antes.


Me dices que aceptas mi oferta entusiasmada y que eres novata, pero tengo la paciencia y el tiempo para enseñarte y casi no puedo esperar a que me beses, y quiero que sientas como muerdo cada parte de tu cuerpo, y que te exites al sentirme. Que hay alguien mas en mi vida, no me importa.


Puedo imaginarme buscando con mis manos tu cuerpo, puedo imaginarme metiendote la polla, callado jodiéndonos mientras bailamos, y mis dedos apretándote los senos, pellizcando los pezones, rebuscando entre tus piernas la caricia mojada, abierta de tu sexo temblando, escarbando, rodeando de caricias los extremos; puedo imaginar mi polla que te rasga, mientras jalo tu pelo; puedo imaginarme solo contigo estremeciéndonos juntos tan familiares y confiados por fin, de tener sexo sin condon, como me dijiste que te gustaria.



Ando delirando y suspirando mientras llega el momento en que el gmail te lleve los ecos de este ansia que siento, y que sueño que sientes tu también, desde que me escribiste y siento cómo si cada día de todos estos dias, que estamos separados hubieran sido tan solo un paso más en el camino de tenerte.


¿Querrás, querida amiga, dejar que beba tu deseo estremeciéndote? No me lo pidas, lolita, permíteme que sea yo quién te suplique que me llenes de ternura y de quejidos dulces, cómo de agonía lenta; de caprichosos espasmos arrítmicos, tiernos cómo los besos; de roces de dientes helados cómo espadas. Deja que te tenga y podre hacer contigo lo que quiera, y lo que quieras tú, llenar con esperma tu boca, y podras si deseas azotarme.


Deja que nade en ti, y prometo que seré para siempre de los dos mientras tú quieras.

Claro que quiero, querida niña, y estaré esperando cada noche hasta que vengas.

Manual de buenos modales

Recibi estas reglas atraves de una novia, que tuve, que la verdad
era bastante independiente y muy segura de si misma, asi que las
comparto con vosotros, mis queridos subditos.


Manual de buenos modales ante una mamada

1. Lo primero y mas importante: no estamos obligadas a chupartela.

2. Extension a la regla numero 1. - Asi que si lo hacemos, se agradecido.

3. No me importa lo que viste en el video porno; lo habitual no es correrse en la cara de la chica.

4. Extension a la regla numero 3. - No, tampoco me lo tengo que tragar.

5. Mis orejas no son manillares.

6. Extension a la regla numero 5. - No me empujes la cabeza. Mi garganta tiene una capacidad limitada. demas, acaso quieres que te pote en la polla?

7. No me importa lo mucho que te relajes, no esta bien tirarse pedos.

8. Que tenga la regla no quiere decir que sea la semana de las mamadas. Que te entre en la cabeza, estoy hinchada y hecha polvo. Asi que no me siento particularmente obligada a chupartela solo porque tu no puedas follar ahora.

9. Extension a la regla numero 8. - Decir que te duelen las pelotas por el calenton puede que haya funcionado en el instituto, pero ya no cuela. Si estas tan desesperado, hazte una paja y dejame en paz con mi Saldeva.

10. Si paro un momento para quitarme tu vello pubico de ente mis dientes, no me digas que lo acabo de arruinar.

11. Dejarme en la cama para ir a jugar videojuegos inmediatamente despues es altamente irrecomendable para que mi comportamiento (mamada) se repita en el futuro.

12. Si te gusta como lo hago, lo mejor no es especular acerca del origen de mi talento. Simplemente disfruta el momento y alegrate de que sea tan buena. Mira tambien la regla numero 2 acerca de lo de ser agradecido.

13. No, no sabe particularmente bien. Y no me impota el aporte nutritivo de sus proteinas.

14. No, no lo hare mientras ves la tele.

15. Cuando oigas a tus amigos quejarse de que no se la chupan lo suficiente, manten la boquita cerrada. no es apropiado ni compadecerse ni vacilar ante ellos.

16. Porque se te ponga dura todas las mananas, eso no significa que tenga que darla un "besito de buenos dias".

Pensando

Estoy pensando en lo que pudo pasar. En lo que querrías que hubiese ocurrido. En lo que nos hubiera gustado saborear.

Algunas veces, cuando pasábamos la tarde juntos, me perdía en el escote de tu blusa. Recuerdo algunas veces cuando por el roce de mis manos, tus pezones se endurecían sin que tú pudieras hacer nada. Y todo tu cuerpo estaba pendiente de mí.

Más de una vez te dije en forma descarada que quería hacerte el amor. Tu hacias como que no escuchabas, y aunque nunca me respondiste sé que tu tambien querias hacerlo.

No hacía falta que dijeses nada. Casi no podías hablar. Lo que alguna vez oiste hablar a tus amigas, en varias ocasiones, se estaba haciendo real, te estaba pasando. Sé que estabas excitada, perturbada, a punto de perder el control... de perder la virginidad.

Mas de una vez note como tus manos se agarraban a mi cintura y perseguían mi piel debajo de la camisa,... curioseaban hasta adivinar mi excitación. Mi deseo. ¿Nuestra perdición?

Nos acariciamos durante unos minutos. Sonreíamos y suspirábamos nerviosos, conscientes de que no era una buena idea, el seguir adelante.

Nunca en los días que pasamos juntos, dejamos de desearnos, acariciarnos, de besarnos. Tú no podías hacer nada... más que estremecerte y disfutar. Pedirme que parase, sin querer que lo hiciera.

Deseo. Esa es la palabra. Solo fue deseo.

Estábamos fuera de sí. Ardientes. Calientes. Descontrolados. Locos.

¡Lastima que solo se quedo en deseo!

Por eso me estremezco en pensar como hubiese sido, si no me hubieses pedido que me detuviera, si nos hubiésemos dejado llevar por el deseo.